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FISICOMED

sábado, 20 de junio de 2015

RAFA PRIEGO, EN BUSKA DEL KORONEL WALTER E. KURTZ (14-10-2014)





«¿A QUÉ SITIOS OS LLEVO HOY?»

El lunes 13 quedamos unas pocas Kabrillas..., ya que algunas, se habían bebido el "Tinto", y otras estaban en la "MMCarlota"...

Al final, nos juntamos Pakita, Cris, José Antonio y Rafalín, los "4 jinetes" del Apocalypse Now!!! ("A la búsqueda del Coronel Walter E. Kurtz.")



Planteamos una ruta con buena pinta, no como la del Sábado, de peor recuerdo, en la que José Antonio ("el Keniata del Muriano") nos lio, y después de varios intentos, en los que reptamos, saltamos vallas, etc..., nos conseguimos encontrar. Esperemos que alguna nueva incorporación, no se eche atrás después del palizón que nos metimos. ¡Jejejé!...


Nos faltaban nombres para asignar a todas las torres que encontramos, así que la solución fue la combinación de nombres y el rabautizo a nuestro antojo. Las torres, no nos pusieron ningún problema, y permanecieron impaisbles, ¡¡cómo si nada!!...



La ruta la empezamos por Vereda Trassierra, giramos buscando la "Torre de las Siete Esquinas", rebautizada como "Torre de las Niñas". Continuamos hacia el "Mirador de las Niñas", rebautizado como "Mirador de las Esquinas"...



No es la Torre de las Siete Esquinas ni el Mirador de las Niñas, sino un nuevo sitio, fuera de ruta, totalmente enigmático y como un excelente rincón espiritual de alejamiento, que han denominado la "Torre de los Niños"....


Como no podía ser de otra forma, confundimos el camino, pero conseguimos un hallazgo nuevo, una torre perdida entre caminos, a la que bautizamos como "Torre de los Niños".



Cris y Paqui en el Arroyo Bejarano... Nada que ver con el Mekong... Pero si te pilla un día húmedo y le pones sólo un poco de imaginación, te trasladas a toda la frondosidad de la selva de Indochina, antes de que llegaran los americanos con el Napalm y los defoliantes, para dejar allí un rastro makabro...


Una vez sacadas las fotos pertinentes, seguimos el camino hasta llegar al primer salto de agua del Bejarano, tras esquivar varias patrullas de ciclistas, que según las niñas, «¡¡¡siempre eran "los mismos"!!!»


El pequeño Dumbo, estaba encantado con las chikas. No todos los días van a visitarlo gente tan simpática y tan llena de alegría. Dumbo, lo que no quiere es soledad. La Sierra y sus lugares de encanto están hechos para ser visitados. Su belleza es un libro abierto para que aprendamos a amarla y a respetarala. Sólo entregándonos a ella, podemos convertirnos en los auténticos guardianes del medio ambiente y luchadores contra el kambio klimático.


Continuamos para ver la Fuente del Elefante, que Pakita no conocía... ¡¡¡Vaya tela, que no la conociera!!!


Rafa y Cris, son unos viajeros impenitentes. Han visto ya medio mundo. Pero no han viajado todavía en elefante por la Sierra de Córdoba. La pena, es que por más que animaron a Dumbo para que les diera una vueltecita, éste parecía enfadado porque al final iban a irse y dejarlo solo, y ni siquiera se inmutó...


Y ya, de vuelta, fuimos al "Mirador" (¡¿?!); bajamos a la "Torre" (¡¿?!), y volvimos... por Vereda Trassierra. 


José Antonio, era en teoría, el gran experto en rutas, pero ni él, ni Rafalito, pudieron determinar todos los sitios donde iban llegando en la selva vietnamita, vadeando el rio Mekong, hasta dar con el Coronel Kurtz.


Buena mañana, en buena compañía, intentando hacer los deberes para el súper-reto que tenemos por delante, y que me tiene "acojonaito". (El Genal*)


A Paki le costó arrancar por la mañana. Lo hizo a regañadientes, pero una vez terminada la ruta, no hubiera cambiado la experiencia por nada del mundo. Son cosas de nuestra Sierra de Kórdoba. Si tienes suerte o un buen guía, vas de "oca en oca", visitando sitios preciosos. Y si encima, esos sitios están llenos de agua, que corretea y brota por todos sitios, la sensación es de abundancia, de riqueza, de Feng Shui máximo, de máximo Karma, de "resplandor" total...


Cris, con su reto personal de la Falco Trail... José Antonio, que es un "crack", el tío, marcando el ritmo, y le daba igual "para arriba que para abajo"... Y Pakita, con su carrera elegante y su charla con Cris, (¡¡Vaya dos!!, ¡¡no paran!!), se pasó la mañana en un "pis-pas"... 

Al final, unos 32 km, y final feliz ("¡no seáis mal pensados!")... con cervecita y tapita... ¡que nos la habíamos ganado!


Faltaba el broche. La reposición de antioxidantes y la supresión de todos los radikales libres generados en tantas horas de esfuerzo y ejercicio. Las biomoléculas se estabilizan, y el puntillo del alkool nos da, ese gradillo de euforia que hace que todo nos parezca aún más magnífico. Y desde luego, que lo es... Esta ruta, este pacto con la naturaleza y esta imagen de amistad y alegría interior, realmente, no tiene precio.


Buena rutita, con buena gente, aunque se hagan un poco los locos para madrugar :-)))

RAFAEL PRIEGO.





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